Cuentos Trinitecos

Un Amigo Generoso

Había una vez un joven muy generoso llamado Deybin, él dónde quiera que andaba ayudaba a las personas, en pocas palabras era un joven muy generoso, regalaba juguetes a los niños, ayudaba a los ancianos, era muy educado saludaba a las personas, no pedía nada a cambio, es muy agradecido, tantas cosas que tiene ese joven especial. Un día se encontró con una compañera del colegio y se pusieron a charlar de su familia:

-Ella le preguntó: -¿Cómo está tu familia?

-Él le contesto: -¡Muy Bien! ¿Y la tuya cómo está?

Cuando él le preguntó eso, ella se notó muy rara, muy triste como si tuviese un problema en su familia, y él le preguntó:

-¿Qué te pasa? ¿tienes algún problema?

Ella le dijo:

-sí, mi papa llega muy borracho a casa y él es muy violento con mis hermanos y con mama, él trabaja muy duro, pero gasta el dinero en el alcohol.

Ante esto, él le dijo: ¡no te preocupes yo te voy ayudar, buscaremos la manera de solucionar este problema para beneficio de tu papá y de tu familia.

-¡Muchas gracias por ser tan bueno y tan generoso Dios te ayude en tu vida y que llegues a ser una gran persona en tu vida!- le respondió la joven.

Un día iba caminando Deybin y se encontró a Yensy y le preguntó:

-¿Cómo sigues con tu problema en casa?

Ella Contesto: -Cada día va empeorando

-¿y eso? -respondió preocupadamente Deybin.

Ella le dijo: -¡mi papa debe la renta al dueño de la vecindad.

Luego le dijo Deybin: -¡Vamos, yo te voy ayudar!

Ambos se fueron a casa de Jessen, el dueño de la vecindad para hablar con él. Deibin le dijo:

-Sr Jessen, quiero hablar con usted.

Le contesto Jessen: -¡está bien pasa adelante!

Y se pusieron a charlar, quedaron que Deibin le iba pagar la renta y Jessen le dijo: -muchacho ¿cómo vas a creer que vas hacer un favor tan impresionante?

Deibin le dijo: -yo soy un joven muy generoso me gusta ayudar a las personas, y bueno me voy tengo muchas cosas que hacer - Se fueron para la casa de Yensy, al llegar le contaron lo sucedido a la mamá, doña Sofía, y ella llorando no hallaba como agradecer a Deybin lo que estaba haciendo por ellos. Luego llegó el papá de Yensy esta ves no borracho y Deybin se puso a aconsejarlo y le dijo:

-Don Rafael por favor deje de tomar, eso mas bien lo va llevar a mal y es por su bien, por la de su familia

Pasaron los días y el papá de Yensy tomó los consejos, y no volvió a llegar borracho y le agradecerían a Deybin por su tan generoso y bueno con las personas y ellos aprendieron a lo que es el valor de la generosidad y así vivieron felices para siempre.

FIN


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